Contexto
El proceso de enseñanza-aprendizaje en el siglo XXI centrado en el estudiante, requiere de un diseño estructural e instruccional que aporte tanto elementos interactivos como visuales, favoreciendo tanto a estudiantes como docentes, retos y posibilidades que en la enseñanza tradicional del siglo pasado e inclusive, en la modalidad presencial, no se había evidenciado.
El aprendizaje académico se da a través de la buena y oportuna comunicación, así como de la cooperación entre el grupo de estudiantes y el equipo que se hace con el tutor académico.
López y López (2005), indican que en el trabajo colaborativo los docentes no dictan instrucciones específicas, sino que permiten a los estudiantes elegir y variar sobre lo esencial de la clase y las metas a lograr, de este modo facilitan la participación de los estudiantes en su propio proceso de aprendizaje.
Valor del trabajo colaborativo
Desde el decenio de 1989 se conoció el término "groupware": para indicar el entorno del trabajo donde los participantes en grupo colaboran y se ayudan en la realización de un objetivo, apoyados con el uso de herramientas tecnológicas que ofrecen las TIC. Ante este concepto, se puede apreciar cómo las personas se involucran en grupos para desarrollar tareas comunes en escenarios tecnológicos compartidos, cambiando la estructura mental tradicional del aprendizaje individual, y permitiendo que el desarrollo metodológico no se centre en el saber del docente, sino en las necesidades prácticas y competentes del estudiante.
El trabajo colaborativo, son los aportes que hace un estudiante a sus compañeros de equipo, en cuanto a experiencias, comentarios, sugerencias y reflexiones sobre el trabajo que ha desarrollado cada uno de los integrantes del equipo, y a su vez, espera que sus compañeros de equipo contribuyan en el mismo sentido (Robles, 2004).
El producto que se obtiene al final, es un trabajo enriquecido por la suma de aportes individuales y el pensamiento fijado en un objetivo común, lo que no implica repartir tareas, así como tampoco es sinónimo de trabajar en grupo, pues a diferencia del trabajo colaborativo, el trabajo en grupo genera competencia interna y en casos opuestos, indiferencia por parte de los integrantes. La clave está en la interdependencia propositiva entre los miembros del equipo de trabajo.
Ventajas del trabajo colaborativo
Rosario (2008), destaca las siguientes ventajas del trabajo colaborativo:
1. Estimular habilidades personales;
2. Disminuir los sentimientos de aislamiento;
3. Favorecer los sentimientos de autoeficiencia;
4. Propiciar la responsabilidad compartida por los resultados del grupo, con el insumo del trabajo individual;
5. Permite el logro de objetivos que son cualitativamente más ricos en contenidos;
6. Propicia en el alumno la generación de conocimiento, puesto que se ve involucrado en el desarrollo de investigaciones.
Características del trabajo colaborativo
Teniendo en cuenta el contexto, el valor y las ventajas del trabajo colaborativo, bien se pueden describir algunas características que lo diferencian notablemente del trabajo en grupo:
1. El alcance final de los objetivos, le interesa a todos los miembros del grupo;
2. Hay responsabilidades individuales marcadas, para alcanzar el objetivo del trabajo planteado;
3. Los grupos en su interior son enriquecidos por las habilidades individuales y características de personalidad;
4. Todos los integrantes tienen su parte de responsabilidad para la ejecución de las acciones del grupo;
5. Existe co-responsabilidad y esto genera compromiso de cada integrante;
6. La realización de tareas de forma individual y grupal, busca el cumplimiento de objetivos;
7. El trabajo colaborativo exige a los participantes habilidades de comunicación, relaciones de pares, reciprocidad y deseo de compartir.
López, G. y López M.B. (2005). Las TIC y el trabajo colaborativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el nivel universitario.
Robles, A.D. (2004). Estrategias para el trabajo colaborativo en los cursos y talleres en línea.
Rosario, H. (2008). La Web. Herramienta de trabajo colaborativo. "Experiencia en la Universidad de Carabobo". España: Revista de Medios y Educación, 31: 131-139, 2008.
Aporte realizado por: Sadoth Giraldo y Albert Arias
Bajo las consideraciones que se aportan en este Blog, está claro que las actividades con trabajo colaborativo, responden a acciones didácticas para lograr apropiación del conocimiento, por los resultados obtenidos en investigaciones sobre aprendizaje significativo y por comprensión. Pero a mi juicio nos queda una tarea por iniciar. Tutores y equipos de diseños didácticos han de revisar la construcción pedagógica de dichas actividades con especial énfasis en su complejidad. La complejidad de los trabajos colaborativos debe responder a una matriz de congruencia particular y a una rubrica diseñada para valorar comportamientos colaborativos y la apropiación individual de los contenidos. En el análisis para la elaboración de esos instrumentos, propongo algunas preguntas que permitan iniciar la discusión en un futuro próximo, y al interior de cada institución.
ResponderEliminar¿Qué tipo de comportamientos colaborativos se deben premiar en la rubrica?
¿Se deben castigar comportamientos anti colaborativos?
En la matriz de congruencia, ¿cómo se deben incluir las evidencias de los comportamientos individuales al trabajar colaborativamente?
Por: Profesor Leonardo Holguín Muñoz
Buenas tardes, Me parece muy interesante su blog sobre el trabajo colaborativo. hay un punto que mu gustaría evocar. En las características evocan el hecho de que "el alcance final... le interesa a todos los miembros del grupo". Creo que no es imprescindible para que todos hagan un aporte constructivo al trabajo colaborativo. Lo importante sería más bien que cada uno se involucre en el trabajo con lo que le gusta y sepa hacer para que todos disfruten y beneficien de ello.
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